Baptista, que ha participado este martes en la XVII reunión nacional de coordinadores de trasplantes, en Zaragoza, ha precisado que en cinco años será posible trasplantar estos órganos en animales «y que funcionen» y la traslación a personas llevará dos o tres años más. «Los órganos a la carta no son ciencia ficción«, ha aclarado.
Para este investigador, el hígado tiene algunas ventajas y parece que será el órgano más fácil de conseguir con bioingeniería, si bien es previsible que el resto de órganos sigan esos mismos plazos.
Baptista ha explicado que hacer un órgano bioartificial es «bastante simple«. Según ha relatado consiste en «coger un órgano rechazado de trasplante porque no funcionaba bien, lavarlo y sacarle todas las células, y lo que se queda es el esqueleto del órgano». A ese órgano, ha dicho, se le añaden las células del paciente para el que se crea. «Y a partir de ahí se estimula y al final del proceso podrá ser trasplantado y sustituir la función del hígado enfermo».
Fuente: Diario de Mallorca[1] 27-11-2021