Tras operarse y recibir seis ciclos de quimioterapia oral, tiene claro que ese cribado «me salvó la vida. No llego a hacérmelo y cuando hubiera dado síntomas habría estado totalmente invadida».
No le falta razón. El cáncer colorrectal representa la segunda causa de muerte por cáncer en nuestro país, tras el de pulmón, y es el tumor más frecuente. La probabilidad de supervivencia puede multiplicarse por 6 con una detección temprana y un 95% de los pacientes pueden curarse si se diagnostican precozmente.
Sin embargo, la realidad es que más de 7,5 millones de personas en edad de riesgo no han participado en el cribado de este tumor. Es decir, más de la mitad de la población diana, según calcula la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), bien porque no les han mandado la carta o bien porque la han tirado. Un dato inexplicable, ya que 9 de cada 10 personas pueden sobrevivir al tumor si se detecta a tiempo.
Fuente: Aproafa (La Razón[1]) 01-04-2025