La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo de sal no exceda de los 5 gramos diarios. O lo que es lo mismo, una cucharilla de postre. La Fundación del Corazón especifica que solo necesitamos 1,25 gramos de sal al día.
El consumo excesivo de sodio es el principal factor de riesgo para padecer hipertensión arterial. Se trata de un mineral muy importante para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, que controla la presión arterial, el volumen sanguíneo y permite que los músculos y nervios funcionen. Pero siempre, en su justa medida.
En España, 11 millones de personas tienen hipertensión arterial. Es una afección en la que la presión que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias es tan fuerte que puede causar cardiopatías, insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular.

