La Fibrilación Auricular: síntomas y últimas técnicas avanzadas para su tratamiento
El ritmo normal del corazón oscila entre 60 y 100 latidos por minuto y recibe el nombre de ritmo sinusal
La fibrilación auricular (FA) es una enfermedad que suele presentarse en forma de episodios de palpitaciones con pulso rápido e irregular y de duración variable. Un corazón sano, en condiciones normales, debería tener un ritmo cardíaco regular, pues lo natural es que se acelere únicamente cuando hacemos ejercicio, y que vaya más lento cuando dormimos. El ritmo normal del corazón oscila entre 60 y 100 latidos por minuto y recibe el nombre de ritmo sinusal.
En la actualidad, la FA representa una auténtica epidemia en las sociedades occidentales, afectando frecuentemente a personas en las etapas centrales de su vida con el consiguiente deterioro en productividad laboral y calidad de vida.
Por ello, y debido a la incidencia, el Hospital Quirónsalud Zaragoza llama la atención sobre esta patología en el Día Europeo para la Prevención del Riesgo Cardiovascular con el objetivo de difundir los últimos avances médicos.
Explican que hoy en día, la medicación antiarrítmica puede reducir la frecuencia de tales episodios, aunque en muchos casos su eficacia es parcial y conlleva un tratamiento continuado. La escasa utilidad de los fármacos ha favorecido el tratamiento intervencionista mediante ablación. Este procedimiento está permitiendo conseguir buenos resultados en personas con esta afección y, especialmente, en los pacientes con crisis recurrentes de fibrilación auricular.
Fuente: OKDiario 29-03-2022
Artículos relacionados
¿Qué son los anthrobots?
Investigación de las universidades de Tufts y Harvard (EE.UU.). Las células de la tráquea de adultos sanos han servido para
Uno de cada siete adolescentes en el mundo tienen un problema de salud mental
Unicef da la voz de alarma y pide que se apruebe una Política Nacional de Salud Mental de la Infancia
Ojo seco: ¿Cómo tratarlo?
Con el descenso de las lluvias los niveles de contaminación se disparan. La primavera es sinónimo de temperaturas agradables, aunque también de tiempo

