A pesar de ser una de las malformaciones congénitas más frecuentes en las mujeres y que suele ser diagnosticada cuando desea quedarse embarazada, con la intervención médica adecuada tiene muy buen pronóstico.
“Lo que produce el útero septo es una división de la cavidad uterina (que tiene forma triangular) en dos mitades”, explica a este portal el doctor Juan Luis Delgado, de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO).
Aunque no produce ningún síntoma, en las gestaciones tiene riesgos importantes:
- Aumenta los abortos espontáneos
- eleva el riesgo de parto prematuro o inmaduro
- Desprendimiento de placenta (órgano fundamental del embarazo que proporciona oxígeno y nutrientes).
- También incrementa el riesgo de que el bebé venga de nalgas, lo que dificulta su salida en el parto, y puede hacer necesaria una cesárea programada.

