El estudio, elaborado en el Instituto de Investigaciones Biomédicas Agust Pi i Sunyer (IDIBAPS) y dirigido por la especialista biomédica Mercedes Fernández-Lobato, ha identificado que el consumo de la proteína CPEB4 en ratones reduce la acumulación de lípidos en la cavidad abdominal, la inflamación del tejido adiposo, y el aumento de peso.
La investigación también revela que la ausencia de la proteína normaliza la composición de la microbiota (bacterias del aparato digestivo) y favorece la presencia de bacterias que protegen la barrera intestinal.
«El trabajo revela la existencia de un circuito regulador del proceso de traducción del ARN a proteínas, dirigido por CPEB4, hasta ahora desconocido», ha explicado Fernández-Lobato.

