«Uno de los pilares de estos protocolos es la movilización precoz del paciente, levantándole el mismo día de la cirugía si es posible»
P.- ¿Cuál es la profilaxis estándar para el TEV?
R.- La profilaxis más utilizada en caso de aumento de riesgo de enfermedad tromboembólica son los fármacos (heparinas de bajo peso molecular, anticoagulantes orales de acción directa, aspirina…), asociados a medidas de compresión mecánicas, que van desde las medias de compresión a los sistemas de compresión neumática intermitente. Es de vital importancia intentar que el paciente se levante y comience a caminar cuanto antes. De hecho, este es uno de los objetivos principales en algunas de las cirugías que realizamos, como por ejemplo en las fracturas de cadera en el anciano.
En las cirugías programadas, especialmente las prótesis de cadera y rodilla, desde hace unos años realizamos protocolos de recuperación avanzada, en los que se pretende una recuperación clínica del paciente más rápida y con menos complicaciones. Se trata de protocolos multidisciplinares que incluyen anestesistas, cirujanos, rehabilitadores, personal de enfermería, etc. Uno de los pilares de estos protocolos es la movilización precoz del paciente, levantándole el mismo día de la cirugía si es posible. Esta acción tiene como objetivo, entre otros, la disminución de las complicaciones tromboembólicas en estos pacientes sometidos a cirugías mayores de miembros inferiores, con alto riesgo tromogénico.

