El zumo de remolacha en relación con la EPOC
Reduce la presión arterial.
Las cifras no mienten: un 12% de la población española mayor de 40 años tiene enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Esto permite hacer la estimación: unos 2,2 millones de personas la padecen; número que asciende a más de 400 millones en todo el mundo. Es más frecuente en hombres, aunque el porcentaje cada vez se está equiparando más por el aumento del consumo de tabaco en mujeres.
La EPOC es una enfermedad de los pulmones grave, que incluye bronquitis crónica y enfisema.
Su principal síntoma es la dificultad para respirar, lo que limita mucho el poder realizar cualquier actividad física.
La EPOC no tiene cura, por lo que existe una necesidad acuciante de ayudar a los pacientes a vivir lo mejor posible con esta enfermedad y reducir su riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. A su vez, los pacientes con EPOC tienen una mayor probabilidad de morir antes, sufrir infarto de miocardio o cáncer de pulmón.
El último estudio en publicarse sugiere probar con suplementos a base de zumo remolacha, que también han arrojado beneficios para la salud en personas sin EPOC.
Aunque pueda parecer sorprendente, un equipo de investigadores del Imperial College de Londres (Reino Unido), ha concluido que tomar un suplemento diario de zumo de remolacha reduce la presión arterial, aumenta la eficacia de los músculos y mejora los síntomas de los pacientes con EPOC. En concreto, afirman que la distancia que podían caminar en seis minutos se alargó de forma significativa.
Artículos relacionados
Hoja de ruta de la Salud Mental
Prevención, detección, tratamiento y recuperación. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha explicado que la hoja de ruta del Gobierno
Por qué somos diestros o zurdos
Diferencias cerebrales entre zurdos y diestros Las estadísticas indican que apenas entre un 10% y un 15% de las personas
Un estudio detecta alteraciones en la retina producidas por la esclerosis lateral amiotrófica
Estudio publicado en “Neural Regeneration Research”. ¿Se imaginan que evaluando los ojos pudiera detectarse la ELA? Pues eso mismo es

