Los jóvenes se encuentran en una fase de su vida en la que precisan de información veraz y profesional

El Servicio de Ginecología del Hospital Universitari Sagrat Cor dispone de una Unidad de Adolescencia para proporcionar a las jóvenes pacientes y a sus padres pautas, apoyo y consejo en todos aquellos temas que les puedan crear dudas o miedos en relación a la salud sexual y a la contracepción en un espacio de confianza y confidencialidad.

Las jóvenes se encuentran en una fase de su vida en la que precisan de información veraz y profesional, y en esta Unidad encontrarán un espacio de diálogo abierto en el que podrán contrastar informaciones sobre métodos de contracepción; transmisión, prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades de transmisión sexual etc. La adolescencia es una etapa en la que se experimentan grandes cambios físicos y psicológicos y en que las influencias externas y las de su entorno confluyen para formar la personalidad y los hábitos de los adolescentes. En esta fase la sexualidad es un tema muy importante y el conocer de primera mano las consultas de riesgo es fundamental.

Es también una Unidad específica para que las jóvenes inicien el hábito de las revisiones ginecológicas, sobre los 15 años, y puedan encontrar un ambiente cercano que las haga sentir más relajadas, seguras y preparadas antes de mantener su primera relación sexual, conociendo todos los riesgos a los que se exponen y teniendo información para prevenirlos.

La primera vez que se va al ginecólogo es una fecha importante en la vida de toda mujer. Se aconseja que a los 15 años se realice una primera visita y de esta manera disponer de toda la información necesaria para vivir una sexualidad sana durante este periodo. Por ejemplo, para la prescripción de un método anticonceptivo no se precisa realizar una exploración pélvica y se recomienda realizar una citología vaginal a los tres años de la primera relación sexual, si se ha puesto la VPH o según los factores de riesgo. También se acostumbra a hacer una ecografía vaginal para visualizar útero y ovarios y así descartar posibles patologías y un cribado de cáncer de mama. Estas pruebas, que no son dolorosas, las realiza el ginecólogo acompañado por una enfermera.