El calentamiento global está generando, cada vez más, olas de calor más intensas y duraderas, y que están afectando a la salud de las personas.
Y parece que esta situación no va a mejorar a corto plazo si tenemos en cuenta las últimas predicciones de la Organización Mundial de Meteorología.
Según este organismo, existe un 20% de posibilidades de que a partir de 2024 el aumento de las temperaturas globales superen de media el umbral de 1,5°C.
Se trata de un fenómeno que produce en las personas una sensación de malestar que abarca:
- Náuseas
- Fatigas y calambres
- Agotamiento extremo
- Desmayos conocidos como golpes de calor.
Estos episodios son todavía más alarmantes en las áreas urbanas, donde la mezcla de contaminación por el tráfico, el asfalto y la escasez de zonas verdes convierten a las ciudades en “islas de calor”.

