Se trata de un biomarcador no invasivo, llamado ISM1, presente tanto en el tejido graso, como en la sangre y que podr铆a guardar relaci贸n con la forma en como cada persona tiene distribuida la grasa corporal. En concreto, niveles altos de ISM1 se asocian a una mayor presencia de grasa subcutanea (beneficiosa) y una disminuci贸n en la grasa visceral (perjudicial).
El grupo ADIPOFAT, que lidera Jos茅 Miguel Arbon茅s, ha dado as铆 un paso m谩s en el desarrollo de la medicina personalizada y de precisi贸n, con un estudio cuyos resultados han sido publicados en la Cardiovascular Diabetology.
Arbon茅s, con una amplia trayectoria en este campo, ha se帽alado la importancia de este avance.
Seg煤n el investigador,聽鈥渓a distinci贸n entre ambos tipos de grasas es crucial porque, como hemos aprendido, no todas son iguales en t茅rminos de su impacto en la salud鈥. 鈥淎vanzamos hacia un modelo de medicina personalizada, donde podemos evaluar los riesgos para la salud de un individuo en funci贸n de las caracter铆sticas espec铆ficas de su obesidad禄, ha agregado.
Ha constatado tambi茅n que este enfoque 芦podr铆a conducir a聽tratamientos y estrategias de prevenci贸n m谩s espec铆ficos y eficaces, adaptados a la composici贸n corporal 煤nica y al perfil de riesgo de cada persona鈥.

