¿Cuáles son los primeros signos de alerta?
A pesar de su gran agresividad, en un gran porcentaje de pacientes el cáncer de pulmón puede no producir síntomas en sus fases más tempranas y es por eso que suele ser diagnosticado en estadios avanzados, para los que la tasa de supervivencia se reduce considerablemente.
Así, algunos de los signos de alerta más frecuentes al comienzo de la enfermedad son los siguientes:
- Cansancio.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Tos seca con o sin flema.
- Tos con sangre en el esputo (hemoptisis).
- Dificultad para respirar (disnea).
- Dolor si afecta a estructuras óseas.
La tos persistente es uno de los síntomas más frecuentes en la mayoría de pacientes, aunque también es probable que padezcan disfonía, esto es, cambios en la voz, así como disfagia, que ocurre cuando «el paciente tiene la sensación de que la comida se le queda detenida en la mitad del tórax», explican en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
Asimismo, este tumor puede originar dolor en la zona de la espalda más localizado y cuando se encuentra en fases avanzadas puede manifestarse con debilidad, dolor de huesos y articulaciones, confusión, mareos y cansancio generalizado.

