Será una inyección que no financia el sistema de salud, pero necesitará receta médica, ya que hasta ahora solo se dispensaba en los hospitales, y podrá adquirirse por unos 37 euros. Servirá, básicamente, para evitar el uso de agujas y los pinchazos pero solo se puede adquirir por prescripción médica. Además, no se puede poner en casa y se ha de acudir a un ambulatorio para que sea administrada por un profesional sanitario.
Fuente: Aproafa (Deia.eus) 16-10-2022

