¿Y si “encender” una proteína tuviera el mismo efecto que ayunar?

Cuando la proteína RagA está activada las células del organismo no se dan cuenta de que no tienen comida y siguen quemando energía

Comer es una función tan importante para los seres vivos que la evolución, a lo largo de cientos de millones de años, ha generado sofisticados mecanismos moleculares que la regulan y que apenas empiezan a desvelarse. Un grupo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) presenta hoy una pieza clave en el proceso: un “interruptor” que regula la capacidad del organismo de adaptarse a periodos de escasez, o, como tan de moda está ahora, al ayuno.

Se trata de la proteína RagA, que forman parte de una vía molecular, mTOR que, aunque se conoce desde hace décadas como fundamental en la regulación de la actividad metabólica, los investigadores del CNIO han descubierto que si está permanentemente activada las células del organismo no se da cuenta de que no tienen comida, y siguen quemando energía como si tuvieran mucha a su disposición.

“Ahora siempre tenemos alimentos a nuestro alcance, pero las condiciones en que evolucionamos eran muy distintas”, explica Alejo Efeyan, jefe del Grupo de Metabolismo y Señalización Celular del CNIO, y autor principal del trabajo, que se publica esta semana en “Nature Communications”. “Nuestro organismo está adaptado a periodos cíclicos de ayuno, para los cuales nuestras células están tuneadas evolutivamente. Nosotros hemos descubierto que la activación de RagA es clave en esa adaptación”.

Fuente: La Razón 22-06-2021


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