Es un procedimiento parecido a la analítica, aunque en este caso lo que se busca son células tumorales o productos de ellas, como fragmentos de ADN circulantes.
Y el resultado es que gracias esta prueba puede ayudar a encontrar un cáncer en un estadio temprano.
Las aplicaciones de esta técnica en la actualidad abarcan tanto la obtención de información sobre las alteraciones moleculares de los tumores como el seguimiento poco invasivo de pacientes a lo largo de su tratamiento.
Ventajas de la biopsia líquida
La identificación de biomarcadores en sangre es posible porque los tumores liberan células, fragmentos de ADN y otras moléculas al torrente sanguíneo de forma continua. Y todo este material puede ser detectado a través de la biopsia líquida.
Como comenta la doctora Enriqueta Felip, presidenta de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM): «la biopsia líquida es un elemento importante en la investigación actual en oncología, y numerosos estudios han demostrado su papel en la determinación de la eficacia de los tratamientos de forma precoz, así como en la identificación de mutaciones implicadas en la resistencia a los fármacos diana».
Por otro lado, el doctor Luis Paz-Ares, presidente de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer explica: «Entre las ventajas de esta técnica encontramos que es un procedimiento mínimamente invasivo, sin las complicaciones que acarrean habitualmente las biopsias convencionales».
Pero no sólo eso. Según añade el doctor: «También permite seguir la evolución del tratamiento de los pacientes en tiempo real, así como planificar un tratamiento más personalizado tanto de forma previa como durante el tratamiento».
Fuente: La Nueva España 02-05-2022

